La revista TIME ha nombrado a los Arquitectos de la IA Persona del Año 2025, reconociendo colectivamente a las figuras clave detrás del desarrollo y expansión de la inteligencia artificial en 2025. En lugar de un individuo, la distinción fue otorgada a los líderes tecnológicos e innovadores que han construido, financiado y dirigido la tecnología que está transformando la sociedad, la economía y la política.
Entre los influyentes que aparecen en la portada y en la narrativa de TIME se encuentran ejecutivos como Jensen Huang (CEO de Nvidia), Sam Altman (CEO de OpenAI), Elon Musk (xAI), Mark Zuckerberg (Meta), Lisa Su (AMD), Demis Hassabis (DeepMind), Dario Amodei (Anthropic) y Fei-Fei Li (World Labs / Stanford). Esta selección alude al papel central que estas figuras han tenido en el despliegue de modelos de IA y en definir el rumbo del sector.
IA como fuerza global transformadora

En 2025 la inteligencia artificial dejó de ser una promesa futurista para consolidarse como una tecnología fundamental que impacta en la vida cotidiana, la productividad empresarial, la investigación científica y la competencia geopolítica. TIME destacó que herramientas como ChatGPT han duplicado su uso global hasta alcanzar a aproximadamente un 10 % de la población mundial, y que la IA ya influye profundamente en sectores como la salud, educación, industria y defensa.
La revista también reconoció que, aunque la IA ha generado avances enorme, también ha desatado debates y preocupaciones, incluyendo el impacto en el empleo, la ética y riesgos como el uso indebido de modelos, disputas sobre seguridad y demandas judiciales ligadas a daños por mal uso de sistemas automatizados. Estos aspectos han marcado ampliamente la discusión pública alrededor de la IA durante el año.
Significado y controversias de la elección
Elegir a los Arquitectos de la IA Persona del Año 2025 subraya cómo esta tecnología se ha convertido en el motor de cambios globales, equiparable en influencia —según la revista— a transformaciones históricas previas como la adopción del ordenador personal. También refleja la enorme concentración de poder e inversión en manos de un grupo relativamente pequeño de líderes tecnológicos y empresas.
El reconocimiento llega en un contexto donde la comunidad global debate no solo los potenciales beneficios de la IA, sino también sus implicaciones sociales, éticas y económicas a medida que la tecnología madura y se integra en más aspectos de la vida humana.