China está intensificando el desarrollo de cohetes reutilizables China inspirados en SpaceX, adoptando diseños y conceptos similares a los de los lanzadores de Elon Musk como el Falcon 9 y la Starship. Empresas privadas del sector aeroespacial chino han fijado su atención en replicar tecnologías que hagan viable la reutilización de etapas, fundamental para reducir costes y aumentar el ritmo de lanzamientos orbitales.
Un ejemplo reciente es el cohete Zhuque-3, desarrollado por la firma LandSpace, que ha intentado realizar un vuelo con regreso controlado de su primera etapa. Esta maniobra busca emular los aterrizajes verticales característicos de los cohetes de SpaceX, aunque el intento más reciente terminó con la explosión y caída de la etapa debido a dificultades en la fase de recuperación.
La carrera espacial comercial y los retos tecnológicos
El interés por cohetes reutilizables China inspirados en SpaceX no se limita a LandSpace. Varias startups están explorando vehículos espaciales con estructuras de metano-oxígeno y diseños geométricos similares, buscando aprovechar tanto el combustible de metano como las técnicas de recuperación vertical.
El avance en este campo refleja el creciente protagonismo de China en la carrera espacial comercial global, donde la reutilización es un factor clave para la competitividad. Sin embargo, las pruebas recientes también evidencian que replicar la compleja tecnología de reutilización, desarrollada por SpaceX tras años de iteraciones y errores, sigue siendo un desafío técnico considerable para las empresas chinas, que todavía trabajan en perfeccionar sus sistemas de aterrizaje, propulsión y recuperación.
Este enfoque pone de manifiesto tanto la influencia de SpaceX en el diseño de cohetes reutilizables a nivel mundial como la determinación de China por cerrar la brecha tecnológica con los principales actores del sector espacial.