El sector aeroespacial promociona energía solar desde el espacio
La energía solar desde el espacio deja de parecer ciencia ficción y pasa a ser un objetivo tangible para la industria aeroespacial. La empresa estadounidense Overview Energy está desarrollando satélites que captarán luz solar en órbita geosincrónica sin interrupciones y la enviarán a la Tierra mediante haces de láser infrarrojo hacia parques solares en superficie, incluso durante la noche o en momentos nublados.
Overview, con sede en Virginia, ha recaudado 20 millones de dólares para avanzar en este sistema energético orbital y ya ha completado una prueba pionera en la que un avión transmitió energía por láser hacia un receptor en tierra, usando componentes similares a los que planea instalar en los satélites. La compañía proyecta lanzar su primer satélite de prueba en 2028 y comenzar la transmisión comercial en 2030, integrando esta energía espacial con infraestructuras solares ya existentes sin necesidad de grandes cambios en los paneles actuales.
Un futuro energético con luz eterna pero retos técnicos
El objetivo de generar energía solar desde el espacio es aprovechar que los paneles en órbita geoestacionaria reciben radiación continua las 24 h del día, a diferencia de la energía solar terrestre que depende del ciclo día-noche y de condiciones climáticas. El enfoque de Overview utiliza luz infrarroja para enviar la electricidad captada directamente a las plantas solares de la superficie, lo que podría reducir picos de precio y mejorar la estabilidad de redes eléctricas vulnerables.
Aunque otros grupos internacionales, como Space Solar o Emrod, trabajan en soluciones similares (incluyendo transmisiones por microondas), el concepto aún enfrenta desafíos significativos en costos, eficiencia y escalabilidad técnica antes de convertirse en una alternativa competitiva frente a la energía solar convencional.
La iniciativa representa un paso más en la búsqueda de fuentes de energía renovable más constantes y eficientes, reflejando cómo el avance tecnológico en el sector aeroespacial puede redefinir la forma de generar y suministrar electricidad en el futuro.