La estrategia de sostenibilidad de IFS se ha consolidado como un eje transversal en todas sus operaciones, integrando la responsabilidad ambiental y social en cada área del negocio. Bajo el liderazgo de Sophie Graham, Directora de Sostenibilidad, la compañía ha desarrollado soluciones tecnológicas avanzadas como IFS Sustainability Management y Emissions Management, que permiten automatizar métricas ESG, calcular la huella de carbono y cumplir con normativas internacionales como la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa.
En el ámbito interno, IFS ha implementado medidas para reducir emisiones de carbono, sustituir energía por fuentes renovables y trabajar con proveedores en la disminución de emisiones de alcance 3. Sus oficinas funcionan con electricidad 100 % renovable y se han alineado con objetivos Science-Based Targets hacia 2030. Externamente, la compañía colabora con clientes de sectores intensivos en activos —energía, aeroespacial, fabricación, defensa, telecomunicaciones y construcción— para integrar la sostenibilidad en operaciones críticas, cadenas de suministro y activos estratégicos.
La inteligencia artificial industrial se ha convertido en un motor clave de transformación. Sus sistemas de planificación de trabajos en campo han alcanzado una optimización del 98 %, reduciendo significativamente el trabajo manual, y han logrado una disminución del 37 % en distancias de viaje, con el consiguiente ahorro de emisiones. Además, herramientas como IFS Copley permiten planificar inversiones en activos considerando riesgos climáticos y escenarios de sostenibilidad, mientras que la colaboración con PwC asegura rigor en el cumplimiento normativo.
La cultura corporativa también juega un papel central, con programas de bienestar, diversidad y voluntariado que refuerzan el compromiso de los empleados. La transparencia y la automatización del reporting se presentan como elementos esenciales para afrontar la creciente presión regulatoria y garantizar datos ESG precisos. De cara al futuro, los principales desafíos se centran en la fragmentación normativa y la necesidad de integrar la sostenibilidad en cada decisión empresarial, mientras que las oportunidades se encuentran en la colaboración intersectorial y el uso de la inteligencia artificial para escalar soluciones sostenibles y generar valor compartido.