Un avance tecnológico sin precedentes ha permitido identificar en tiempo récord un depósito de litio de dimensiones extraordinarias en la región de Quebec, Canadá. La empresa australiana Fleet Space Technologies ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial que, apoyado en satélites, es capaz de procesar lecturas geológicas y señalar objetivos de perforación en apenas 48 horas. Este método supone una revolución frente a los procedimientos tradicionales, que requerían múltiples pruebas sobre el terreno y retrasaban significativamente los proyectos de exploración.
El hallazgo destaca tanto por la rapidez con la que se produjo como por la magnitud de la reserva. Los cálculos iniciales estiman que el yacimiento podría contener hasta 329 millones de toneladas métricas de óxido de litio, cifra que lo convierte en uno de los más relevantes de América del Norte. Además, las señales recientes sugieren que la extensión del depósito podría ir más allá de los límites actualmente identificados, consolidando a la zona de James Bay como uno de los corredores de litio más estratégicos y vigilados del continente.
Este descubrimiento refuerza la posición de Canadá en el sector de los metales críticos para la transición energética, en un contexto donde la demanda de litio se proyecta que se multiplique por ocho hacia 2040. El mineral es esencial para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía, lo que convierte su extracción en una actividad cada vez más lucrativa y estratégica. Con este avance, la combinación de inteligencia artificial y tecnología satelital se perfila como un catalizador clave para acelerar la exploración geológica y responder a la creciente necesidad global de recursos energéticos sostenibles.