Las startups del sector aeroespacial y de defensa han recaudado más de 19.000 millones de dólares en 2025, duplicando con creces la cifra del año anterior. Este crecimiento responde al impulso del Pentágono, que bajo la dirección del secretario de Defensa Pete Hegseth, ha exigido una transformación del sistema de adquisiciones militares para priorizar rapidez y volumen. Silicon Valley ha respondido con un entusiasmo sin precedentes, destinando capital a proyectos de drones, armas autónomas, inteligencia artificial aplicada a la defensa y tecnologías espaciales.
Principales operaciones y protagonistas
Entre las rondas más destacadas figuran Anduril Industries, que obtuvo 2.500 millones de dólares con una valoración de 30.500 millones, y Chaos Industries, especializada en radares, que recaudó 510 millones. También sobresale Saronic, fabricante de barcos autónomos, con 600 millones de financiación. Startups como Onebrief, Conductor AI y Dirac han atraído inversiones relevantes para modernizar procesos militares y de fabricación. Incluso proyectos biotecnológicos como Pilgrim, que desarrolla apósitos hemostáticos para el campo de batalla, han captado la atención de los inversores. Este auge refleja una carrera armamentística tecnológica en la que las nuevas empresas compiten con los contratistas tradicionales, instalándose en polos como El Segundo, California, y consolidando un ecosistema innovador que redefine el futuro de la defensa.